1
Nunca llegaremos a alcanzar el horizonte.
Pero nuestros cuchillos rasgaran la membrana
de los cielos y de la profunda herida
brotara un rojo amanecer apasionante…
Despertamos al calor del hogar,
hemos lanzado el
microondas por la ventana:
el artilugio golpeo a los transeúntes,
al atardecer recuperaremos sus sesos
para cocinarlos en una romántica cena.
Descuartizaremos nuestro amor a bocados,
romperemos nuestros puños
golpeando con fuerza al caduco placer.
Venceremos en nuestra auto destrucción:
con lo bien que nos lo pasamos, no permitiremos
que nadie nos destruya antes.
Y nos follaremos a la muerte
después de invitarla a cenar,
pues está muy delgada.
Tan anoréxica
ella, ya no nos trae ni la peste.
A pesar del SIDA nos divertimos,
a pesar de la pobreza conseguiremos ese dinero
para quemarlo sin problemas.
Mujer, me gustas porqué soy masoquista,
mi entrega no será señal de un nuevo amor
sino de una viciosa rendición.
Besare los vientres de las preñadas,
y mi pensamiento refutara
las verdades de los cielos.
2
Se unieron mis ojos
con aquella radiante sonrisa
para acabar fundidos
con la noche
y con las
sedientas lenguas del alba
donde las palabras son incendiadas
entre gemidos
esperando el canto del gallo…
Rota la soledad en miles de añicos.
Unidos con los que compartimos:
hombros apoyándose con hombros
que juntos pelean,
que agrupados destruyen,
en el corazón de la bestia,
los propios destinos
carcomidos de nuestros hijos.
Nuestro bagaje de derrotas
nos hace saber que la victoria decisiva
está en la de la
última batalla.
Nuestras miserias y podredumbre
no son disimuladas por cánticos.
3
Surcando con la voz
los caminos empedrados
mientras el cuerpo ataca al viento.
Se elevan las cordilleras
dibujando con nieve
el nacimiento del poniente.
Las manos abrazan la piel
de la tierra arrancada por los árboles,
mientras las raíces buscan
el manjar subterráneo de los ríos.
Abre el precipicio,
sus recónditas cavernas.
La furia de la cascada
viste con el arco iris, diamantes y plata,
a los altos acantilados
tras las lluvias de primavera.
La belleza es violenta.
4
Palabras glaciares,
invaden el valle
de las apagadas
voces.
La bondad es la hiel
que inicia la jornada,
una mueca tuya es niebla
que engulle los bosques.
Los niños huyen
de las academias hercianas,
cadenas invisibles
intentan atrapar
los sueños labrados
por las miradas forjadas.
Madre e hijo
tiemblan abrazados
mientras son las puertas derribadas
y sus hogares arrasados.
Glaciares palabras:
los de abajo costearan
las deudas de los ricos.
Glaciares palabras
y vidas impagadas.
¿Quién duerme en la calle?
mientras otros sonríen
en sus escaños.
5
Extinta la bravura
entre las basuras de alimentos,
está prohibido comer de las basuras,
a ti solo te cederán
al aire libre o la asfixiante cárcel.
Donde regalan la muerte,
la vida se vende cara.
Rotos los bolsillos
huyendo de todo,
al metro se arroja…
6
Sobre el vacío que rodean las escarpadas murallas
que rodean nuestras vidas
las caras se desgarran por no saber explicar lo que
ocurre.
Silencios en un laberinto de espejos,
buscare la magia sin huir del hogar.
Perdidas quedan las calles de la juventud.
Cansado espero que la vejez no llegue.
El calor del verano rodea
mi húmeda soledad que destruye
mis escondidos refugios.
Espero poder abrazar esa femenina morada.
7
Miedos ahogados
por una sonrisa
que embellece los sueños.
8
La tierra parece sedienta
de lluvia, lágrimas y sangre.
Pisando los cuerpos podridos
la razón dormita entre los escombros
mientras los gusanos despiertan.
Huracanes susurran a los oídos del solitario.
Los niños juegan junto a sus abuelas
ellas mirando recuerdan las esperanzas,
la realidad se impone, los padres pierden el rumbo,
buscando lo justo para malvivir.
¡Que Inútil es lo que queda!
Rezad, pagad, trabajar y los días se consumen.
Nuevas noches, viejos deseos: el cansancio apremia.
Huracanes susurran a los oídos solitarios,
el silencio de la calma es una amenaza.
Frio colapso del
creativo barro.
Un gato devora a su
rata.
Gélidos días atrapan al roció.
9
Un paraíso vergel de basuras,
callejones donde mi desvergüenza bebe
el licor de las lágrimas miserables.
Escondidos en mis sueños
los camaleones se disfrazan
sobre las grises nubes.
La vigilia avanza
mientras las pieles se recomponen.
Vente a visitar mis infiernos.
mi mirada mortecina
desea ser sepultada entre tus piernas,
nada me hará abandonar tu lecho,
excepto una patada tuya.
Se acarician las mejillas mientras duermen
entonces mis manos controlaran el fuego.
10
El Sol descubre la ceguera
las cuencas vacías
donde las soflamas
definen la muerte.
En un nuevo día
la luz deseca los cadáveres
que sonríen
el fin de su destino.
Háblame sin escucharme
soy silencio en palabras.
vivo en mi nicho
día tras noche,
rodeado de insectos
alimentado de mierda
alimento la basura.
La fuerza me debilita
en gemidos y añoranzas.
Nace otro anciano,
muere otro niño,
el árido suelo
otra vez esta mojado.
las cucarachas se alimentan
de esas dulces frases.
11
Mil noches amantes de mil días.
Mil sueños poseídos por sus despertares.
Desfallecer y despertarse.
Cristales que arrancan nuestros pulmones,
desiertos que hierven, tos y sangre.
Nuestras manos, noches y centellas.
Asesinatos impunes,
ínfimos conocimientos.
12
Saldré de casa,
en busca de mis amigos,
en busca de las miradas,
en busca de las buenas palabras.
Saldré de casa en busca de mis amigas,
hablar por los codos,
apoyar mi boca en los sonidos,
beberé los tragos que la ciudad me ofrece.
Llega la tempestad
deseada
que nos lleva a romper los arrecifes.
Abrazado a la columna venceré
esos cantos de
endemoniadas sirenas
y desatado no temeré
caer en el abismo de entre sus piernas.
13
Mi sudor será mar,
sobre las cordilleras de tus sabanas,
saladas lenguas se unen,
sobre los jardines desérticos de tu espalda.
Al sur un oasis encuentro,
al norte la selva.
Arrancare el pulso de tus muñecas,
Deseo beber el amor de tu sangre,
El mes de entre tus piernas.
Nuestros cuchillos son las miradas
que descuartizaran como luces
las profundas oscuridades.
Nuestros brazos serán fuertes,
y degollaran esos arrogantes
adoradores de falsas bellezas.
Depositare mi semilla sobre tu piel,
hace meses que llevas rogándolo,
para tu pasión alimentarte.
Hay niños que son sueños enterrados,
resurrecciones del dolor de otros infiernos,
mis dedos bailan por tus pliegues,
saltamos hasta las estrellas,
todavía tenemos tiempo…
Ven a mi lecho y no duermas,
acércate mientras sangras…
14
Momentos cruciales,
iguales en tiempos de desigualdad.
Desnudados por el ímpetu,
nuestras voces proclaman
la destrucción de los discursos,
rasgaremos los cielos con nuestras palabras,
escrituras espontaneas fabricadas por la vida
malvivida y encadenada.
Lo cotidiano es la losa de nuestras tumbas,
tareas que son prisiones, necesidades que nos condenan.
La sabiduría de la poesía,
no está en escribirla, estupidez es recitarla,
la derrota de la poesía es empezar a escribirla.
se inicia la
agonía.
Empiezo a escribir,
son momentos de derrota,
revuelta contra la pérdida
y una urgente necesidad de recrear
en una urgente artesanía
la búsqueda de nuevos cómplices.
Incendias, morder, abusar.
Desarrollar, inmovilizar, desollar.
Descubrir:
entre los flecos de la memoria y lo no vivido.
Buscar y perderse.
Encontrarse y extraviarse.
Renacer y morir,
nunca estar más cerca
y nunca estar más lejos.
¿Para qué buscar la meta
sí ya sabemos lo que es la desilusión?
15
Las apariencias engañan,
la bondad hipócrita es la peor mentira,
quien esconde sus deseos,
castra sus arietes
con los que se rompen los muros
que atrapan la vida
en las caricias huecas
de la melancolía.
.Acariciando con mi inclinación
las deseadas pieles, buscando el intercambio
en el más íntimo Poder.
El placer se toma su tiempo,
las prisas son para los animales
que extinguen su gozo
en un hueco celo.
Juntos acariciaremos la espera,
y vendrá el
retorcido, bien formado deseo
con su feroz ataque.
Los ejércitos del pasado serán derrotados…
Prometo no perder el control
mientras conquisto tu cuerpo
y me cedes el aliento,
con la más hermosa de las miradas.
Adquiriré de tu movimiento
ese conocimiento profundo
que tanto puede llevar a la dulce crueldad,
como a la amarga
felicidad...
lejos del amor hay un abrazo: El profundo
y el divertido
juego de los tortuosos caminos
nos llevan a retar
al sol con nuestras alas de cera.
16
Derramado el esperma,
sobre la agonizante bestia.
Alimentados amaneceres
por la aplazada maldad
de la mirada satisfecha.
Las imágenes asaltan los sueños,
ella por fin descansa…
17
Insultante el ídolo,
abre sus brazos a mi ciudad
donde los mendigos se estrangulan
en las cloacas donde habitaron los héroes.
Donde los locos se defienden
a pesar de la banalidad y en la embriaguez
y junto al diablo buscan su santidad.
Muchos con sus dedos acarician los charcos embarrados,
ahogados por las tormentas del destino.
Esta ciudad se pierde por su ausencia de guerras
y el asesino del tiempo es nuestra duda.
¿Prenderán las calles con las más bellas soflamas
mientras los disparos serán el origen de nuestras muertes?
La cobardía es el vómito de bilis
y el cinismo es la infancia en búsqueda de la última
droga.
Se acercan los jinetes del castigo
y arrasaran con sus absurdos pecados y banderas
los magullados cuerpos de los pobres.
Son los envidiosos que envían a su policía
repartiendo paz con sus porras.
Son los amargados implantado justicia
mientras condenan al encierro
a los que andan por las calles.
Hay triunfadores y no hay guerra,
la metrópolis no es poesía sino un verdadero dolor
que el cartón piedra apenas oculta.
18
Cierran las puertas,
cierran las celdas,
se cierran las calles,
se cierran tus ojos.
No hay espacios para lágrimas.
El cuñado del príncipe
roba más que su suegro,
ladrón donde los haya
clama por su inocencia
entre la multitud indiferente
y los idiotas expectantes…
mientras los muertos de hambres
son enjaulados en un país de mierda
en un mundo de miserias.
Se están construyendo silenciosos patíbulos
donde vuestro futuro será decapitado.
Escuchad poderosos, escuchad charlatanes:
.una bala vale un
euro, un arma unos cientos...
llevaros el resto del mensaje a vuestra cabeza solo
valentía y desesperación, ese día está cada vez más
cerca.
Este es un verdadero poema.
19
No ocurrirá lo posible,
lo imposible está ocurriendo.
Vivimos rodeados de no-lugares
donde lo peor es bendecido por beatos
y encima de la mesa
colocados como una naturaleza muerta:
dos cojones.
Un pesado metal es la viga que sustenta
humillaciones y vacíos sentimientos,
un techo de sufrimientos repleto de propagandas
y filosofías impuestas. Metódicamente
nos venden lo que no pedimos
a cómodos precios de amor y crueldad.
Y aceptamos absolutas porciones
de autoritarios porcinos
mientras un Padre celestial bendice la mesa
donde seremos devorados, mientras iluminados
esperamos sedientos de entretenimientos
e ídolos: las ilusorias imágenes
de las cuevas virtuales.
20
Destruida la pureza,
devastaré la armonía de los abismos,
romperé con la tranquilidad de las alturas,
para dejar atrás este presente
para limpiarme de esta suciedad incrustada,
desprecio esta piel de reptil.
La sonrisa es un mal arrepentimiento,
el deseo me invade mientras vomitas
en este sucio lavabo.
Jurando sobre la biblia nacerán mis dioses de la droga.
Sé que no somos inteligentes:
somos la inteligencia en si misma
y nuestras abuelas se masturban
mientras nos comemos las santas putas ovejas
sobre sus tumbas.
Los cementerios están repletos de feligreses,
en ellos disparare contra los monstros
en ellos golpeare a los literatos y sus lameculos
para a cavar carbonizando los santorales de las bellas
artes
21
Expectantes repletos de esperanzas
mientras se arrastran por los suelos
pacientemente ante la caída de los frutos podridos.
El barro y la podredumbre
acompaña al dulce y etílico bocado,
mientras ven al cielo prisionero de sus alturas
y al pantano en tierra sucia
como la libertad que calumnia.
Partiré mi corazón como se rompe
la semilla germinada.
Del frutal y de la serpiente
ofreceré mis dones para expulsarte del paraíso.
Los osos destruirán las ramas
de donde nacen mis frutales
y robaran mis manjares
subidos sobre mis espaldas.
Los rayos partirán mi tronco
con su certera infame suerte
y mi madera podrida será el hogar
de las larvas que las urracas
devoraran antes de aprender
tu nombre.
22
Sobre la piel de mi Cosmos
apareció la mirada
como el agua limpia
que moja el cabello
de las estrellas que mi sonrisa
al verla
ciegamente imagina.
La blanca tez
como los sueños de la Luna.
La luz del Sol
abraza mi frio
cuando tus palabras brillan,
busca seguridad
al lado de la presencia.
Manantiales de fuego
abren a los seres en su tiempo,
Vientos que acarician la soledad
de los propios espejismos.
Sobre la Tierra,
crece la placidez.
Cultivada esta la desolación.
Las nubes abrazan las cimas de esas cordilleras
que engullen nuestros valles.
El sentido del mundo no es nuestro origen.
23
Esa presencia anónima rompió el oleaje,
elevo a huracanes la brisa que me golpeaba.
Libre e impetuosa gozaba con sus torturas
atravesando mis espacios, tan fácilmente,
como la aguja penetra fácilmente la piel.
Sutiles placeres fueron sus pasos y sonrisas,
mínimas sensaciones rompieron las lejanas fronteras.
Superados los límites, fui expulsado de sus jardines.
Retorne con orgullo a mi soledad.
Mientras miro la ventana del vagón del metro.
toda velocidad se me aparece como inútil-
24
Destruid mi cuerpo
mientras mi lengua lame con su palabra
el carbonizado suelo.
Agoniza la rata
ahogada sin salida
en las cloacas de los torrentes.
Mi dinero del bolsillo desaparece,
la noche de lujuria termina durmiendo en los portales.
La molestia de la araña
con mi disimulo y silencio
ataca mis agónicos órganos.
Tiempo ya hace que deje de ser atractivo,
un simple descuido y tristeza disfrazada de regocijo.
El tiempo es una tumba que se va cavando,
y espero su disparo de gracia,
feliz descansare en el fondo.
Baila la felicidad tentando a la soledad.
Voy a cerrar estos ojos
quiero estar solo rodeado de esta gente.
25
Sobre las palabras que decoran,
los nichos donde los vivos no viven.
Alguien abraza ausencias,
buscando entre un recuerdo
la agonía de un vacío presente:
imperante,
asfixiante.
El sufrimiento puede originarse
cuando solo se busca la muerte.
También aparece cuando uno se aferra a la vida,
pero en este gris abrazo:
Indolencia,
ficción y olvido.
Vivir en paz,
vivir en nada,
recogiendo del suelo de las aceras
los sentimientos cagados por los perros.
Hablando,
luchando,
siendo.
El terror insensible
permite largas estancias en el sueño.
Prostitutas sentadas, policías vigilando,
ladrones de pieles escondidos entre bastidores.
La traición y la palabra.
Un fugitivo beso que muere en un teléfono.
Los niños,
la cárcel,
el serrín del suelo,
el alegre y cobarde suicida.
El abrazo a la nada.
La carne de los dioses destilada
de la carroña de los leprosos.
Una cámara que nos vigila.
Ojos que nos odian.
El futuro,
el vacío,
el próximo bar
y las colillas del suelo.
26
Acariciando el frio mármol
de la decapitada diosa.
Su cabeza arde en el nacimiento de los volcanes,
pronto su lava se derramara sobre el frio océano.
Desgarradas están mis uñas
tras arañar la dura piedra.
Su beso moja con el vapor sofocante
las manos ocultas que trastornan mis sueños.
Una navaja penetra mi pecho que derrama sangre
sobre el cristalino suelo.
Olor de legía, amoniaco y desechos.
Arrinconados en el Wáter
se esconden moribundos duendes.
Sus ropas de diosa apenas ocultan su vello.
La castidad de la puta es el dinero
arrojado sobre su vientre.
Abriendo las piernas:
los ocultos rincones del laberinto
de donde para mí salir es imposible.
Nuestras sonrisas son el dolor de una mueca.
Dormimos sobre las ascuas de nuestros infiernos,
ya somos por fin cenizas.
27
¿Dónde están las abejas?
herméticos campos de monocultivos,
no hay ni flores, ni carroñas.
las alimañas han desaparecido.
sobre el horizonte vuela la peste
a mierda de cerdo.
Fábricas de ganado, autovías infames,
mientras en la sombra esperamos sentados
acompañados por la necesidad, la gloria y el destierro.
Carne que se pudre, huesos rotos sobre los altares.
Escupe el campanario un opresivo mensaje…
llaman a muertos…
No hay alimañas, no hay carroña,
mientras nos dormimos en una tormenta.
Electricidad, moscas, sol, calor
y ese insufrible aroma.
Horizontes vacíos,
la estación del tren esta desierta.
Debajo de plásticos los frutales,
debajo de la chatarra nuestros cuerpos.
28
Abiertas las ventanas,
los pasillos de mi morada
cierran las puertas con valentía.
Rumores ajenos me pellizcan,
el aliento gélido es una gratificante caricia.
Vestales augurios
e inaccesibles templos.
Tu belleza escondida
tras un manto rojo de seda.
Nuestra sangre se une con las miradas;
acurruquémonos sobre las estrellas,
entretanto, las delicias de nuestros hábitos
se escabullen como el humo,
despertaremos para vivir nuestros sueños.
Son fuertes los brazos
que sujetos los montes del Atlas.
Aladas sirenas con su canto enseñan
la milenaria sabiduría.
Estúpidos son los hombres heroicos
que no quieren bailar al ritmo de sus canticos,
sordos sus corazones, limitados sus pensamientos.
Desde el caliente trópico,
a los glaciares polares
los espejos unen mortales deseos.
Enfrentadas las bocas se besan,
acercándose se hablan,
en su silencio repleto de juegos
cuentan como renace la nueva vida
y perece la vieja muerte.
Rojo es el juego
sobre este desierto de cariños.
Perdido por los arrecifes
buscando olvidados himnos
encentrando en los silencios
las más perfectas palabras.
29
Evocando verdades amantes
que se deslizan como pesadillas
en la paz de mi catre.
Vida que no ha sido vivida,
rueda mi cabeza
por los caminos del viento.
Ensoñaciones y mentiras,
Primavera que no encuentra su Otoño
y las llagas explican
una historia que sobre mi piel golpea.
La existencia aparece junto al sudor fingido.
¿Qué sufrimiento se siente
cuando uno esta cadáver?
Sed, hambre, ansia.
La realidad es Soledad
30
Ha finalizado la fiesta.
La calle esta voluptuosamente
vestida de decorados, latas,
cristales y sucios buscadores
de compañías perdidas.
Los guardias pasean
limpiando de gente
el vaciado bullicio.
Desde los suelos
emigran los ángeles caídos
a la pesquisa de secretas cuevas
seguidos por las luces
del silencio.
Los bancos adormecen
el despertar de los zombis
que cantan en levadura
que inflama la harina.
La locura es una profunda herida
que hace que las palabras sangren.
Nervios y músculos para un amanecer
poblado de deseados culos.